english version

ALIMENTACIÓN DEL NIÑO Y EL ADOLESCENTE

A. Alimentación en el primer año de vida
Dos características son propias de esta etapa:

- El gran crecimiento y desarrollo físico. El peso del recién nacido se duplica a los 5 meses de edad y se triplica al año, aumentando su longitud en 25-30 cm. El gran desarrollo da lugar a unas necesidades energéticas y de nutrientes superiores, para ir disminuyendo progresivamente.
- Inmadurez de los procesos alimentarios, que se desarrollan de forma completa a lo largo de los 2 primeros años de edad (dentición, coordinación en la deglución, secreción ácida del estómago y secreción pancreática.

Por lo mencionado, se considera esta etapa la de lactante. Es la leche materna el alimento ideal:

a) Satisface las necesidades energéticas y de nutrientes del lactante (excepto la de vitamina K y vitamina D que deben suplementarse). Tiene un rico contenido n aminoácidos esenciales, bajo contenido en sales, excelente biodisponibilidad del calcio, fósforo, magnesio y hierro.

b) Aporta inmunoglobulina A, lactoferrina y lisozima procedentes de la madre, lo que confiere defensa frente a infecciones gastro-intestinales.

c) Menor incidencia de dermatitis atópica y de sensibilidades frente a la leche de vaca.

d) Aporta factores de crecimiento y de hormonas gastrointestinales que favorecen la maduración del tracto gastro-intestinal del recién nacido

e) Establece una óptima relación madre-hijo con un mayor estímulo afectivo. Ante la necesidad de suplir en diferentes casos la leche materna se utilizan sucedáneos de la leche materna ( a base de proteínas de vaca en niños sanos) para lactantes y de continuación.

A partir de los 6 meses de edad la leche materna o los sucedáneos de leche materna no satisfacen las necesidades nutritivas del lactante, por lo que se recomienda la introducción progresiva de alimentación suplementaria adecuada para la edad (en papillas o triturados):

Cereales: 5-6 meses
Gluten:6-8 meses
Frutas: 6-8 meses
Verduras y legumbres: 6-8 meses
Carne: 6 meses
Pescado: 9-12 meses
Huevo: 12 meses
Yogur: 9-12 meses

Los suplementos nutricionales necesarios en el primer año de vida para aportar la necesidades recomendadas son:

fibra

Vitamina D: las necesidades no se cubren con la lactancia materna, por lo que se recomienda un suplemento de 10 mcg/día. A partir del los 6 meses de edad, si hay una adecuada exposición a la luz solar, puede disminuirse el suplemento.
Hierro: se puede suplementar en los 6 primeros meses a aquellos niños alimentados exclusivamente con leche materna
Flúor: la calcificación dental empieza en la vida intrauterina. Por el bajo contenido en flúor de la leche materna, se sugiere un suplemento de 0.25 mg/día en los niños alimentados exclusivamente con leche materna.

B. Alimentación entre 1 y 3 años de vida
Es un periodo de transición entre la lactancia y la de desarrollo estable a partir de los 3 años. El niño incorpora los hábitos alimentarios de la familia, y aparecen las primeras aversiones alimentarias.

La indicaciones son generales:

Distribución en 4 comidas; con un reparto en el desayuno del 25%, un 30% en la comida y la cena y un 15% en la merienda.
El aporte calórico provendrá un 50-55% de carbohidratos, un 12-15% de proteínas y un 30-35% de grasas.

Los grupos de alimentos son semejantes a los del primer año. La ingesta de lácteos debe ser superior a 500 ml de leche o su equivalente en derivados. Se sugiere el utilizar leche de continuación o de crecimiento. Las carnes y pescados deben ser magros y cocinados con poca grasa. Es importante controlar la ingesta de dulces y chucherías.

Si se sigue una dieta variada no son necesarios los suplementos, excepto el de flúor en el caso de consumo de agua poco fluorada.

fibra

C. Alimentación a partir de los 3 años
A partir de los tres años el niño entra en un periodo de la vida que se divide en preescolar (4-6 años), escolar (7-14 años) y adolescencia.

Entre las recomendaciones nutricionales destinados a estos niños destacan:
a) Ingesta de proteínas: 10-15% de las calorías totales
b) Carbohidratos: 50-55% de las calorías totales
c) Fibra: 8-25 g/día
d) Ingesta de grasa: 35%

Ácidos grasos saturados: 8-12% de las calorías totales
Ácidos grasos polinsaturados: 6-10% de las calorías totales
Ácidos grasos monoinsaturados: no inferior al 15% de las calorías totales
Colesterol: inferior a 300 mg.

Las dietas muy bajas en grasa no se recomiendan porque pueden afectar negativamente al crecimiento y causar deficiencias de vitaminas liposolubles (A, D, E y K). Se sugiere no introducir dietas con excesivo contenido de sal.

A partir de los 3 años se debe suplementar con 0.25 mg de flúor hasta los 6 años, y posteriormente con 0.50 mg hasta la edad adulta, pudiendo ser doblada la dosis en el caso de consumo de agua poco fluorada.

Los alimentos deben distribuirse en 5 comidas: un 25% en el desayuno, un 25-30% en la comida y cena y un 15-20% en la merienda. No debe olvidarse la promoción en la familia y el colegio de una adecuada adquisición de hábitos dietéticos favorables a la salud y que dificulten la aparición de obesidad y enfermedades asociada en el futuro, así como favorecer la práctica de actividad física.

fibra

IML - Paseo del General Martínez Campos, 33 - 28010 Madrid - Tlf. 91 702 46 27 - consulta@iml.es
©INSTITUTO MÉDICO LÁSER, S.L. Todos los derechos reservados
Centro Médico Autorizado por la C.A.M. (Comunidad Autónoma de Madrid) - CS 8156
Última actualización: 01 / 09 / 2008
Aviso Legal