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La Unidad de Endocrinología y Nutrición de IML
ofrece a sus pacientes dietas personalizadas.
IML es un centro médico de referencia
en tratamientos de dieta proteinada.
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La dieta bajo control médico representa el pilar fundamental
del tratamiento de la obesidad.
En IML la prescripción de una dieta se acompaña
de una adecuada educación nutricional.
  

Frutas y nutrición

Tras un largo y frío invierno en el cual el tiempo nos ha obligado a ir muy abrigados, llega la primavera y el verano, las temperaturas suben y esto nos hace llevar menos ropa que deja ver los pequeños excesos cometidos durante esta época invernal. Para que todo nos quede perfecto es preciso eliminar esos kilos de más y para ello nada mejor que seguir una dieta variada, equilibrada y divertida en la que aprovechemos las frutas y verduras de temporada.

Frutas y nutrición

La fruta es una de las mejores formas de alimentarse en verano: es fácil de comer, se puede disfrutar a cualquier hora, como tentempié o desayuno, y permite elaborar deliciosos zumos. Además, en esta estación podemos encontrar una gran variedad.

Este alimento destaca por sus propiedades nutritivas. Tienen una gran cantidad de vitaminas y minerales además de un porcentaje importante, en torno al 90%, de agua que hace que este producto un aliado fresco contra las altas temperaturas.

Otro nutriente importante es la fibra que tiene una doble función, a nivel intestinal favorece la sensación de saciedad, puesto que la fibra tiende a hincharse y evita el estreñimiento. A nivel sanguíneo disminuye ligeramente los niveles de colesterol. Además, es muy recomendable para reponer fuerzas cuando estamos agotados gracias a sus dosis moderadas de hidratos de carbono.

Frutas de verano

Las frutas más características del verano son:

Características de las frutas de verano

Albaricoques

Esta fruta exquisita destaca por su aromático sabor y su alto contenido en vitaminas y minerales. 100 gramos de albaricoques aportan unas 50 calorías de las que apenas 8 suponen materia grasa.

Albaricoques

Muy ligero como fruta fresca, también se puede disfrutar en su variante seca, con excelentes propiedades diuréticas y beneficiosas para el tránsito intestinal.

Los albaricoques frescos son ricos en vitamina C, hierro y betacarotenos, lo que los convierte en un alimento muy necesario en casos de anemia.

Sus dosis importantes de potasio permiten eliminar agua y sal, por lo tanto puede considerarse como uno de los alimentos que favorecen la eliminación de líquidos.

Cerezas

Se trata de una de las frutas más consumidas en verano, por su intenso sabor y su reducido tamaño, lo que las convierte en ideales tentempiés para picar entre horas.

Cerezas

Las cerezas son de las frutas más energéticas del verano, aunque si te preocupa el peso, debes saber que 100 gramos apenas representan 75 calorías, una nimiedad si lo comparamos con los "aperitivos" de los que se suelen abusar entre comidas principalmente durante esta época estival en la que el calor favorece que a estas horas se tome algún refresco fresquito acompañado de unas patatas fritas.

Excelente como diurético, así como antioxidante por sus importantes dosis de vitamina C, las cerezas disponen de un alto contenido en silicio, provitamina A, hierro, magnesio y potasio, aunque estos tres últimos elementos están más presentes en la variedad de cereza negra. Además, reducen los niveles de ácido úrico, lo que constituye un remedio natural contra la gota.

Melocotón

Procedentes de Asia, los melocotones son un excelente aliado contra el sobrepeso. Con apenas 40 calorías por 100 gramos, esta fruta es muy fresca, sabrosa y rica en fibra, además de ser ideal para elaborar multitud de postres, así como jarabes, compotas y mermeladas.

Melocotón

Es muy rica en sodio y aporta dosis moderadas de vitamina C, lo que garantiza protección al organismo frente a agresiones externas, ya que la vitamina C tiene un gran poder antioxidante. Por si esto fuera poco, el melocotón purifica la piel.

Melón

Se trata de otra de las frutas más ligeras que existen, además de refrescante y muy típica de los meses de verano. Sin duda, es mejor disfrutar del melón entre horas o antes de comer, y apenas aportan 50 calorías por cada 100 gramos.

Melón

Los melones de pulpa naranja son más ricos en vitamina C que el resto de variedades, no obstante proporcionan importantes dosis de este elemento, además de pro-vitamina A (betacarotenos).

Debido a su gran cantidad de agua, se consideran como una fruta altamente diuréticos, además de favorecer el tránsito intestinal gracias a la fibra que contienen. La infusión de pipas de melón se utilizaba como medicina contra los problemas renales.

Sandía

Al igual que el melón, la sandía es casi todo líquido, por lo que se considera un excelente depurativo. Además, es mucho más ligera que el melón: sólo tiene 30 calorías en 100 gramos, lo que hace de esta fruta una pieza clave en los regímenes de adelgazamiento. No sólo no engorda, sino que, además, posee propiedades saciantes y calma como ninguna la sed.

Sandía

La sandía es muy nutritiva: su mayor nutriente es la vitamina C, aunque también contiene cantidades moderadas de vitamina A, B1, potasio y fibra. Tanto el melón como la sandía son frutas que, tomadas como postre en la comida y cena, puede ser un poco indigestas, por eso debemos tomarla como desayuno, merienda o simplemente entre horas.

Ciruelas

A las ciruelas se las ha considerado como un elixir natural para el mantenimiento de la juventud, esta creencia se basa en la importante cantidad de vitaminas antioxidantes que estas poseen, entre las que destacan la vitamina E y la vitamina A.

Ciruelas

A parte de estas vitaminas antioxidantes también tienen gran cantidad de vitaminas del grupo B que hacen que se mantenga la viveza mental durante más tiempo.

También son consideradas como una gran aliada en las dietas de adelgazamiento ya que su alto contenido en potasio y bajo en sodio la convierten en un alimento que favorece la eliminación de líquidos, problema muy común actualmente en la mayor parte de mujeres principalmente durante la menopausia así como es problemas de insuficiencia renal y enfermedades hepáticas.

A parte de su efecto en la retención de líquidos también son de gran ayuda en las personas que tienen estreñimiento debido a su alto contenido en fibra.

Por sus propiedades tecnológicas, forman geles muy rápidamente, pueden usarse en pastelería y repostería como sustituyentes de la mantequilla y margarina. Esta es una característica muy importante ya que constituye una forma muy "sabrosa" de disminuir la grasa en los pasteles y bizcochos caseros ya que las ciruelas contienen únicamente 55 Kcal/100g.

Níspero

Dentro de sus propiedades nutritivas destacan los azúcares fructosa y glucosa ya que son las sustancias más abundantes después del agua, y le proporcionan el moderado aporte calórico y su particular sabor dulce.

Níspero

En general, el contenido vitamínico es bastante bajo, y destaca, aunque en cantidades muy discretas, la provitamina A o beta-caroteno y la tiamina.

En cuanto a minerales, el níspero aporta cantidades apreciables de magnesio y calcio (de peor asimilación que el de los lácteos u otros alimentos ricos en este mineral), si bien, el mineral más abundante es el potasio, lo que favorece la eliminación de líquidos.

Destaca por su riqueza en fibra, principalmente fibras solubles, así como taninos, sustancias de acción astringente y numerosas sustancias aromáticas como los ácidos orgánicos (cítrico, tartárico y málico) abundantes en su pulpa, de los que dependen diversas propiedades que se le atribuyen.

La fibra soluble retiene agua, se hincha en el estómago formando un gel, lo que reduce la velocidad de vaciamiento gástrico y produce sensación de saciedad, muy útil para personas que siguen dietas de adelgazamiento. Esta fibra también presenta efectos bastante beneficiosos en caso de diarrea ya que hace más lento el tránsito intestinal, al retener agua.

A esto se une la riqueza en taninos del níspero (más abundantes en su zumo), sustancias con propiedades astringentes y antiinflamatorias. Los taninos secan y desinflaman la mucosa intestinal (capa que tapiza el interior del conducto digestivo), por lo que el consumo de nísperos maduros resulta eficaz en el tratamiento de la diarrea.

La fibra contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre y al buen control de la glucemia (niveles de azúcar en sangre), por lo que el consumo de nísperos es beneficioso en caso de hipercolesterolemia y diabetes.

Grosella

Estas frutas son de bajo valor calórico por su escaso aporte de hidratos de carbono.

Desde el punto de vista bioquímico se caracterizan por poseer una elevada actividad antioxidante; neutralizan la acción de los radicales libres que son nocivos para el organismo por lo que tiene un gran efecto beneficioso frente al envejecimiento prematuro de la piel frente a la acción de los rayos solares y otras agresiones externas.

Grosella

La fibra es un componente muy abundante en estas frutas, por lo que su consumo habitual durante los meses en los que abundan puede resultar un remedio para tratar el estreñimiento y la atonía intestinal.

Los frutos cuando aún están verdes, son ricos en taninos, que les confiere esa sensación de aspereza en el paladar y resultan astringentes y refrescantes, pero una vez alcanzan su completa madurez, los taninos disminuyen y las frutas adquieren propiedades laxantes, tónicas y depurativas.

Frambuesas

Las frambuesas son unos frutos que refrescan y estimulan el apetito. Una taza de frambuesas (125 gramos) contiene unos 10 gramos de fibra. Pese a su pequeño tamaño y a que su consumo, dentro de los hábitos alimenticios mediterráneos, se limita a su uso como fruta ornamental en distintos platos, es una gran portadora de fibra.

Frambuesas

A esta sustancia se le atribuye un destacado efecto protector del organismo, debido a un mecanismo de secuestro de sustancias potencialmente nocivas. La fibra "atrapa" determinados compuestos (ácidos biliares, colesterol) que son excretados junto con las heces, lo que beneficia a las personas con hipercolesterolemia o litiasis biliar.

También acelera el tránsito intestinal, reduciendo el tiempo de contacto de algunas de estas sustancias nocivas con el tejido intestinal, lo que previene o mejora el estreñimiento y reduce el riesgo de cáncer de colon.

Las frambuesas son una excelente fuente de vitamina C, nutriente con comprobada acción antioxidante, al igual que los flavonoides. Estos compuestos contribuyen a reducir el riesgo de enfermedades degenerativas, cardiovasculares e incluso del cáncer. Asimismo, la vitamina C tiene la capacidad de favorecer la absorción del hierro de los alimentos, por lo que mejora o previene la anemia ferropénica y la resistencia a las infecciones.

Por su abundancia de ácido fólico o folatos, vitamina imprescindible en los procesos de división y multiplicación celular que tienen lugar en los primeros meses de gestación, su consumo resulta adecuado o interesante para las mujeres embarazadas para prevenir la espina bífida, alteración en el desarrollo del sistema nervioso (tubo neural) del feto.

Por su elevado contenido en potasio y bajo en sodio, resultan muy recomendables para aquellas personas que sufren hipertensión arterial o afecciones de vasos sanguíneos y corazón.

Fresas y fresones

Las fresas y los fresones son frutas que aportan pocas calorías (35 Kcal/100g.) y cuyo componente más abundante, después del agua, son los hidratos de carbono (fructosa, glucosa y xilitol).

Destaca su aporte de fibra, que mejora el tránsito intestinal. A estas frutas se les atribuye diversas propiedades, sobre todo por su abundancia de vitamina C, presente en mayor cantidad que los cítricos.

Fresas y fresones

Una persona adulta sana necesita 60 miligramos al día de vitamina C y 100 gramos de fresas o fresones satisfacen la totalidad de las recomendaciones. Este nutriente posee una comprobada acción antioxidante, al igual que los antocianos y la vitamina E presentes en las fresas y fresones. La vitamina C tiene además la capacidad de favorecer la absorción del hierro de los alimentos, por lo que mejora o previene la anemia ferropénica y mejora la resistencia a las infecciones.

En las fresas y fresones también destaca la cantidad de ácido fólico o folatos, vitamina imprescindible en los procesos de división y multiplicación celular que tienen lugar en los primeros meses de gestación, su consumo resulta adecuado o interesante para las mujeres embarazadas para prevenir la espina bífida, alteración en el desarrollo del sistema nervioso (tubo neural) del feto.

Debido a su elevado contenido de potasio y bajo en sodio, resultan muy recomendables para aquellas personas que sufren de hipertensión arterial o afecciones de vasos sanguíneos y corazón. Además también estas frutas poseen un efecto diurético beneficioso en caso de hiperuricemia o gota y litiasis renal (favorece la eliminación de ácido úrico y sus sales), hipertensión arterial u otras enfermedades asociadas a retención de líquidos. Sin embargo, en caso de litiasis renal por cálculos de oxalato, dado su contenido de ácido oxálico, están desaconsejadas.

Fresas y fresones son una buena fuente de fibra. A este nutriente se le atribuye un destacado efecto protector del organismo, debido a un mecanismo de secuestro de sustancias potencialmente nocivas. La fibra "atrapa" determinados compuestos (ácidos biliares, colesterol) que son excretados junto con las heces, lo que beneficia a las personas con hipercolesterolemia o litiasis biliar.

También acelera el tránsito intestinal, reduciendo el tiempo de contacto de algunas de estas sustancias nocivas con el tejido intestinal, lo que previene o mejora el estreñimiento y reduce el riesgo de cáncer de colon. El contenido en salicilatos de las fresas y fresones es el responsable de las reacciones cutáneas (urticaria) que provoca, principalmente a las personas que tienen alergia a la aspirina (ácido acetilsalicílico).

Brevas

Poseen gran cantidad de agua y son ricos en hidratos de carbono (sacarosa, glucosa, fructosa), por lo que su valor calórico es elevado.

Destaca su riqueza en fibra; que mejora el tránsito intestinal, ácidos orgánicos y minerales como el potasio, el magnesio y el calcio, este último de peor aprovechamiento que el que procede de los lácteos u otros alimentos que son buena fuente de dicho mineral.

Brevas

En cuanto a otros nutrientes, contienen una cantidad moderada de provitamina A, de acción antioxidante. Este nutriente se transforma en vitamina A en nuestro organismo conforme éste lo necesita. Dicha vitamina es esencial para la visión, el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y para el buen funcionamiento del sistema inmunológico, además de tener propiedades antioxidantes.

El potasio es necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso, para la actividad muscular normal e interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula, además de favorecer la eliminación de líquidos. El magnesio se relaciona con el funcionamiento de intestino, nervios y músculos, forma parte de huesos y dientes, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante.

 

Como podemos comprobar, tenemos un gran abanico de piezas frutales para elegir durante el verano. Tomadas recién extraídas de la nevera son un delicioso y muy saludable refresco. Elige la que más te gusta y recárgate de vitaminas contra el calor.