¿CÓMO SE DIAGNOSTICA?
a) Evaluación
Clínica y Localización
La primera aproximación al fenómeno celulítico debe incluir
la realización de una exhaustiva historia clínica respecto de la
forma y momento de aparición, clínica asociada, y búsqueda
de aquellos factores predisponentes de la celulitis.
El diagnóstico fundamental de la celulitis procede de la inspección
clínica. Con ella se puede definir el grado, localización, procesos
asociados (trastornos posturales, edema, trastornos vasculares, etc.), o establecer
un diagnóstico diferencial con otros procesos.
La celulitis asienta preferentemente en la nuca, región deltoidea y cara
interna de los brazos, en las regiones trocanterianas y supratrocanterianas (zona
del flotador y cartucheras), en el vientre y nalgas, y en la cara interna de
muslos y rodillas.
Cualquiera que sea la etiología, localización y características
varios síntomas y signos se encuentran en la celulitis: el engrosamiento
del tejido y aparición de nódulos (piel de naranja) y el dolor
por excesiva tensión tisular. La inspección directa y mediante
el método del pinzamiento del tejido subcutáneo permite establecer
una clasificación simple de la celulitis en cuatro
estadíos:
> Estadío 0: piel de aspecto normal, no aparición de piel
de naranja al pinzamiento
> Estadío 1: aparición de piel de naranja exclusivamente al
pinzamiento
> Estadío 2: piel de naranja de aparición espontanea, pero únicamente
por acción de la gravedad (posición ortostática)
> Estadío 3: piel de naranja permanente, en cualquier posición.
Además, según sea la predominancia de uno u otro de los factores
etiopatogénicos (infiltración, fibrosis y adiposis), se ha propuesto
una clasificación de las celulitis en celulitis infiltrativa (hidrolipodistrofia
superficial), celulitis fibrosa (fibrolipodistrofia superficial) y celulitis
adiposa (lipodistrofia superficial).
b) Evaluación Ecográfica
La ecografía, como método diagnostico no es de uso rutinario.
Pero ha sido de gran utilidad para definir la diferente estructura de la piel
en aquellas personas afectas y no afectas, y como método de validación
objetivo de la eficacia de los diferentes tratamientos disponibles.
La ecografía de alta frecuencia permite diferenciar el tejido graso
de las estructuras cutáneas, musculares y óseas adyacentes, y
es capaz de establecer un índice de retención hídrica
del tejido. En lo respectivo a la celulitis es posible diferenciar la importancia
relativa de la sobrecarga de grasa, fibrosis y agua del tejido cutáneo
explorado; la diferenciación entre los tres tipos de celulitis antes
descritos es, por tanto, posible mediante esta técnica. Las imágenes
que se obtienen en mujeres afectas revelan un patrón difuso de protrusión
del tejido adiposo subyacente hacia la dermis. El tejido conectivo del borde
dermo-hipodérmico es irregular y discontinuo. Se ha demostrado, además,
que el patrón irregular es difuso en las mujeres afectas, no localizado
exclusivamente en las zonas afectadas de celulitis.
c) Otras Técnicas Complementarias
Termografía: La termografía
fue ampliamente utilizada para elaborar un mapa localizador de las áreas
de celulitis y para el estudio fisiopatológico de la misma. Ghis puso
de manifiesto un patrón de imagen termográfico de la celulitis
con un patrón alternante de manchas hipertérmicas con manchas hipotérmicas
en “piel de leopardo” o “mosaico”. Hipólito y
col. Han definido los diferentes patrones evolutivos de la celulitis en relación
con las imágenes termográficas, así como la evaluación
de la actividad terapéutica de diferentes tratamientos.
Resonancia Magnética: La piel y
el tejido graso subcutáneo son muy bien visualizados en las imagines mediante
resonancia. Además los cambios percibidos en las zonas de celulitis (protrusión
del tejido graso en la dermis) son claramente percibidos, y se correlacionan
muy bien con el grado de celulitis. También es capaz de mostrar otros
parámetros como el porcentaje de tejido adiposo y conectivo en un volumen
determinado de hipodermis y el porcentaje de invaginaciones, que se correlacionan
con el grado de celulitis del paciente.