DIETA HIPOCALÓRICA CONVENCIONALIncluye aquellas dietas equilibradas (manteniendo un aporte suficiente y proporcional de los distintos principios inmediatos) pero con un aporte calórico inferior a las necesidades del individuo (hipocalórica) pero superior a 800 Kcal/día. a) Energía b) Carbohidratos
(valor energético: 4 Kcal/día) A partir de un consumo diario inferior a 80-100 g de carbohidratos se estimula la producción de cuerpos cetónicos o cetosis (mediante degradación de grasas y proteínas del organismo), lo que lleva a una pérdida muy importante de agua y sal por la orina. c) Proteínas (valor energético: 4 Kcal/día) Las recomendaciones en cuanto al tipo de proteínas deben dirigirse a aquellas de alto valor biológico (que permiten un acceso adecuado a los distintos aminoácidos esenciales) y bajo contenido en grasas: pescado blanco, carne blanco, lácteos descremados, clara de huevo y legumbres. Las dietas hipocalóricas hiperproteicas se toleran muy bien y pueden tener ciertas ventajas sobre todo al inicio del tratamiento, ya que la proteína aumenta la sensación de saciedad y disminuyen el rendimiento energético (es el nutriente que precisa de mayor gasto calórico para su metabolismo y utilización). Sin embargo, una dieta alta en proteínas y baja en carbohidratos produce un estado de cetosis. d) Grasas (valor energético: 9 Kcal/g) Las necesidades diarias de ácidos grasos esenciales (ácido linoleico y linolénico) son de unos 5-10 g/día, que pueden ser cubiertas mediante una ingesta de 15-25 g de las grasas presentes en una dieta. Esto supone un aporte de grasas totales que no debe superar el 30% de las calorías de la dieta convencional, dentro de las cuales los ácidos grasos saturados (asociados a un incremento del riesgo de enfermedad cardiaca) no deben representar más del 10-15% de las calorías totales de la dieta. En cualquier dieta hipocalórica no se debe realizar una disminución indiscriminada de las grasas, ya que éstas son fuente de ácidos grasos esenciales y vitaminas liposolubles. e) Fibra dietética
f) Vitaminas y minerales g) Agua h) Alcohol (valor energético: 7 Kcal/g) Siguiendo estas líneas generales, la dieta se confecciona incluyendo los distintos alimentos en función de su composición en los principios inmediatos que contienen, y teniendo en cuenta los distintos equilibrios alimentarios que toda dieta debería respetar. Es conveniente repartir la ingesta en varias tomas repartidas a lo largo del día para evitar la sensación de hambre, siendo recomendable la realización de 5 tomas diarias evitando el picoteo entre horas; estas tomas deberán ser 3 fundamentales (desayuno, comida y cena) y 2 complementarias menores o snacks (media mañana y media tarde). Se puede comenzar el tratamiento dietético dando un menú concreto o bien dando opciones de intercambio desde el inicio. Cuando se administra un menú concreto debe evitarse la rigidez, y ser acorde con los gustos del paciente; al cabo de unas semanas el paciente debe empezar, por sí mismo y debidamente instruido, a realizar intercambios de alimentos. De esta manera, el paciente será capaz de realizar y aprender a consumir una dieta adecuada y variada para evitar trasgresiones de la dieta o carencias nutricionales. IML - Paseo del General Martínez Campos, 33 - 28010 Madrid - Tlf. 91 702 46 27 - consulta@iml.es
|